La autonomía, un derecho que debemos proteger

Poder realizar nuestras actividades cotidianas, tomar decisiones y seguir participando en aquello que nos hace sentir bien es fundamental para nuestra calidad de vida. Cuando una persona necesita apoyo, cuidar también significa ayudarla a mantener sus capacidades, respetar sus preferencias y acompañarla sin sustituir su voluntad.

Esta semana se han conmemorado tres fechas especialmente relacionadas con esta forma de entender el cuidado: el 27 de octubre, Día Mundial de la Terapia Ocupacional, que reconoce la importancia de favorecer la autonomía y la participación en la vida diaria; y el 29 de octubre, Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, que pone en valor a las personas que reciben cuidados y a quienes los proporcionan.

También el 29 de octubre se celebra el Día Mundial del Ictus, una jornada que nos recuerda la importancia de la prevención, el reconocimiento temprano de sus síntomas y la rehabilitación. Tras un ictus, recuperar capacidades, adaptarse a nuevas necesidades y contar con apoyos adecuados puede marcar una gran diferencia en la autonomía y el bienestar de cada persona.

Desde la Fundación Cuidados Dignos defendemos que todas las personas, especialmente las personas mayores y con discapacidad, deben poder seguir participando en las decisiones que afectan a su vida. A través del Modelo de Cuidado Centrado en la Persona sin Sujeciones, Norma Libera-Care, promovemos una atención que potencia las capacidades, respeta la individualidad y favorece entornos de cuidado seguros, libres de sujeciones innecesarias y basados en la dignidad.

Te invitamos a compartir esta reflexión y a seguir promoviendo una cultura del cuidado donde la autonomía, el apoyo y el respeto sean siempre una prioridad.