Día Internacional de la Soledad No Deseada

El Día Internacional de la Soledad No Deseada pone sobre la mesa una realidad silenciosa que afecta a muchas personas, especialmente a quienes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad. No se trata solo de estar solo, sino de sentirse solo, de no sentirse visto, escuchado o acompañado. La soledad no deseada tiene un impacto profundo en la salud emocional, el bienestar y la calidad de vida.

Desde la Fundación Cuidados Dignos entendemos que abordar la soledad no deseada implica mucho más que presencia física. Significa construir vínculos reales, generar espacios de escucha, respetar las preferencias y los ritmos de cada persona y acompañar desde el reconocimiento de su historia y su proyecto de vida. Promovemos modelos de cuidado que ponen a la persona en el centro y que apuestan por relaciones significativas, evitando prácticas que aíslan o invisibilizan.

La soledad no deseada nos interpela como profesionales, como entidades y como sociedad. Afrontarla desde un cuidado digno, respetuoso y humano es una responsabilidad compartida que se refleja en los gestos cotidianos, en la manera de relacionarnos y en las decisiones que tomamos junto a las personas a las que acompañamos.

El 20 de diciembre, con motivo del Día Internacional de la Solidaridad, recordamos que la solidaridad es una herramienta esencial para combatir la soledad. Ser solidarios es implicarnos, crear comunidad y entender que el cuidado y el acompañamiento no son actos aislados, sino compromisos colectivos que fortalecen la dignidad y el bienestar de las personas.

Acompañar, escuchar y estar presentes de verdad también es un acto de solidaridad. Y en ese camino seguimos avanzando.